¿QUE SE SENTIRÁ TENER PECAS?

Una tarde fría de otoño, se cruzaron por primera vez, o al menos eso creía ella. No se fijo en sus ojos, ni en sus manos, ni siquiera en su edad, simplemente observo la cámara que llevaba en su cuello... Entonces subió su mirada, hasta encontrarse con sus ojos, y le sonrío. Sus respectivas miradas se perdieron durante tres segundos cortos, y ella se retiró con la intención de seguir su camino.

- Perdona.. te he visto más de una vez por aquí, y no he podido evitar fijarme en ti... en tus fotos.. -corrigió.

Ella le volvió a sonreír. Por un momento, ella pensó en darse la vuelta y que aquello no fuera más que un simple instante curioso, pero ese atrevimiento sincero le había hecho sonreír.

- ¿Crees en la magia? -Le preguntó con la mejor de sus sonrisas.

Pudo ver como se descolocaba (una y otra vez). Después pensó un buen rato en la respuesta, para volver a descolocarse. y justo cuando parecía que iba a contestar, empezó a titubear.. Ella volvió a sonreír, aquel extraño era realmente muy divertido.

- Ven, te la enseñaré.