No recuerdo aquél momento en que te fuiste, y ya no volviste, tampoco recuerdo como pase aquella noche, y a qué hora recuperé el sueño, no recuerdo, la sensación con la que me desperté en la mañana; Pero recuerdo las circunstancias, que me obligaron a seguir, a seguir luchando, recuperando cada una de mis fuerzas, Y allí estaba, tan fuerte como siempre.