Vengo arrastrando esta pena que ruge y agita lamentos de un corazón roto que a veces, a veces tiene razón. Despacio comienzo a caminar y no encuentro en el suelo la verdad si lo malo va algún día a hacerme fuerte. Y voy a preguntarle a Dios si es que él me olvidó o nunca se acordó...
como el viento
que
silva
una ilusión