¿QUE SE SENTIRÁ TENER PECAS?
Como explicar y explicarme la situación, como, sobre todo, explicarte la situación que brillo en mi. Porque te aseguro que esa tarde o mediodía un poco tirando a tarde, te juro que estalle y no lo noté.
Creo que la simpleza se acomplejo y mi corazón se auto apuñaló cuando la mirada café, que por cierto no vi, llego a mi, o quizá mi café mirada, cuando llego, llego a el, a su mirada café, frente a frente (un equivalente a muchos metros pero no tan pocos), distinguía su silueta, su paso suelo y su compañía, olía con los ojos que todo lo que era se caía, no podías detenerte María, no podías pensar, simplemente porque no eras María, sino porque eras vos y allá venía tu vida, de frente y tu con la mano ocupada, con su suplencia, con la vida fotocopiada (que no lo era), tu llevabas una fotocopia que te creías, pero allá venía el original, la copia a color. Sabías María, que a parte de no ser María, sabías que si llegabas a tocar su mirada con la tuya tu mundo se desplomaba como un edificio cuando sus cimientos están en malos estados o sencillamente MAL hechos. 
No tuviste salida, no encontraste una salida ni para ti, ni para ninguna de las dos copias y te saliste del camino, tan simple como cruzar la avenida, tan complejo como evitar lo que no se podía, lo que yo más quería. Te saliste del camino con tu copia en escala de grises, se desviaron, se esquivaron. 
Esa copia me hacía creer tan ilusamente de mi parte, que me serviría. Pero no María, no podes comparar la copia a color, la que tiene vida y te da vida, esa que brilla y regala alegría. No podes evitarlo.