"Si hay algo que últimamente me sale mejor y peor es pensar en la facultad, pensar que me hagan leer 69mil fotocopias y me obliguen a aprenderme lo que dicen grandes personalidades, ¿es realmente edificante parafrasear a los grandes? O es más importante poder aprender a ser un grande? Yo no quiero repetir lo que otros dijeron, yo quiero nutrirme de la sabiduría innata de algunos, tenerlos de tutores, de amigos, no quiero estar subordinada a ellos, no quiero ser su discípula alcahueta, yo quiero crear, yo quiero tener rulos no pasarme la planchita, yo quiero ser rellenita de caderas y tener piernas fuertes, quiero tomarme un whisky por la mañana y no morirme de cirrosis, quiero alimentarme del arte, alimentarte, quiero ser menos consumista, quiero que me enseñen a vivir, que me enseñen a enseñar no que me enseñen a deslumbrarme con genialidades y sentir que sólo puedo alabarlas y difundirlas; me dieron una vida para vivir no para revivir la vida de otros.
Yo quiero ser, y la educación tal y como está planteada no te deja ser, te obliga a conocer y te cierra las puertas a la creación."