¿QUE SE SENTIRÁ TENER PECAS?

Baja un ratito del cielo a verme, te extraño



Cuantas cosas tengo para contarte desde la última vez que te escribí, tantas cosas pasaron, tantas cosas aparecieron y tantas otras desaparecieron, y es imposible que no estés presente en cada momento. Espero que estés minimamente un poco orgullosa de lo que quedo de nosotros, de cómo la remamos, de como pudimos seguir, de lo que hoy ves, porque tengo la certeza de que lo ves todo, de que estás en todo, siempre, SIEMPRE. Aquellos que digan que después de la muerte nada queda, yo voy a ser quien lo niegue, y vos vas a ser mi más grande prueba, mi más grande tesoro oculto. Aquel que diga que la muerte es el fin, yo voy a negarlo, que no, es solo el fin físico, el fin de un poco de carne cansada de andar. ¿Que una persona es solo lo que se ve acaso?, ¿es solo carne y huesos?, ¿una imagen?. Probablemente generalice, quizá si, pero ella no lo era, ella era carne y pasión, esencia hermosa, espíritu luchador, ella no tenía comparación y la caracterizó la fuerza de un campeón. Para aquellos que crean que la muerte todo se lleva, la muerte se me llevo la imagen más bonita de mi abuela hace ya ocho años, la más natural, la que mis ojos vieron, pero ella está acá, TODO EL TIEMPO, cuidando a los que más quiso. Más allá de lo físico late su parte más hermosa, la que pocos pueden ver. Lo esencial es invisible a los ojos, ella es mi esencial, mi invisible, mis ojos.