Me gustas.
Y me di cuenta cuando empecé a tomar el colectivo y al pasar por la puerta de tu casa para ver si por casualidad te veía salir. Me di cuenta, cuando te ibas, no dejaba de verte por si una de esas casualidades de la vida volvías. Me di cuenta, cuando las horas, el sueño y las obligaciones me dejaron de importar. Me di cuenta cuando me hablabas y los minutos pasaban, y solo quería escucharte y que me contaras como fue tu día, mientras iba descubriendo poco a poco de que jodido cuento te habrán sacado, porque el no puede ser real. Me di cuenta cuando estaba mirando la mejor película del mundo, y prefería mirarte. Me di cuenta cuando sentí miedo, miedo de perderte, miedo que desapareció en el segundo en que tus labios se encontraron con los míos y el tiempo se paro para dar paso a un sueño. Me di cuenta cuando descubrí que me podía enamorar de ti.
Y me di cuenta cuando empecé a tomar el colectivo y al pasar por la puerta de tu casa para ver si por casualidad te veía salir. Me di cuenta, cuando te ibas, no dejaba de verte por si una de esas casualidades de la vida volvías. Me di cuenta, cuando las horas, el sueño y las obligaciones me dejaron de importar. Me di cuenta cuando me hablabas y los minutos pasaban, y solo quería escucharte y que me contaras como fue tu día, mientras iba descubriendo poco a poco de que jodido cuento te habrán sacado, porque el no puede ser real. Me di cuenta cuando estaba mirando la mejor película del mundo, y prefería mirarte. Me di cuenta cuando sentí miedo, miedo de perderte, miedo que desapareció en el segundo en que tus labios se encontraron con los míos y el tiempo se paro para dar paso a un sueño. Me di cuenta cuando descubrí que me podía enamorar de ti.