Nunca me había puesto a contar el tiempo, el tiempo del día y de la noche. Ahora que veo, puedo percibir, que en todo mi tiempo estás. Que nunca compartí esta cantidad de tiempo ilimitado con otra persona, este tiempo a gusto. Siento que me encanta ese tiempo, cuando los pelitos se paran de punta, y la bendita "piel de gallina".